viernes, 2 de enero de 2015

00.46 EL EXCESIVO E INUTIL PODER DE LA BUROCRACIA.










La influencia marxistoide o la continuación del poder absoluto en sus formas más efectivas; forma parte de lo que  parece ser un grupo de “abogadillos” que no tiene otra cosa en la cabeza que el “DEBER SER LO PERFECTO EN TODO MENOS EN SÍ MISMOS” establecen reglas, modos y maneras de hacer las cosas contrarias a lo que es racionalmente justo, deseable y ajustado a lo real en su dimensión de lo humano, imperfecto y limitado. Quieren exigirles a los otros la perfección de la que ellos carecen y, se valen de su “seudo poder” y de reglamentos, no de leyes, preparados por seres tan imperfectos, limitados y racionalistas que creen, muy cartesianamente, que si lo ven claro en sus mentes es real. Todos estos seudo perfeccionistas y burócratas exigen a los demás lo que nunca tocarían ellos ni con la punta de su ojos. Así cuando se trata de los más débiles, emigrantes, criadas, emigrantes españoles que vuelven al país etc. se les trata como verdaderos delincuentes, exigiéndoles que se justifiquen de haber salido, en muchos casos por hambre, de este país empeñado en ser perfecto en aquello donde nunca lo ha sido y no lo será jamás. Las condiciones draconianas de exigencias a estos y otros colectivos marginados y pobres, son con mucho, las más impositivas que se puedan hacer y no se dan cuenta de la tragedia en la que se sumergen a sí mismos y el calvario que hacen sufrir a los demás. A sí mismos, porque contribuyen a una rebelión callada pero siempre latente que mina con mucho las instituciones de la democracia y se manifiesta en el desprecio a la persona humana de aquellos que están o se consideran seguros y satisfechos. No es de extrañar que surjan luego lideres populistas los cuales aprovechándose del descontento de los más débiles, lleven a las sociedades y a los que provocaron el marasmo a vivir en condiciones casi infrahumanas. Esto ha sucedido una y otra vez a lo largo de la historia: tanto en la Alemania nazi, como en la Italia de Mussolini, como en la Rusia de los zares y más la del comunismo, en Cuba, China, Corea, Vietnam, Laos, las “repúblicas Democráticas” en Europa postbelica y las seudo repúblicas africanas. En fin, la estulticia de unos pocos acaba con la tranquilidad el equilibrio y la paz de muchos. ¿Es esto lo que quiere España? No lo creo, pero se acerca y los culpables duermen tranquilos amparadose en el fariseísmo de sus “reglamentos contrarios al espíritu de las leyes”.

Descanse en paz un tiempo, el precio a pagar es alto y ya está siendo cobrado. Después no lloren y digan: ¿por qué? Mírate en un espejo y reconoce tu pequeña o gran culpa y sólo así desaparecerán las consecuencias de tus actos inicuos. 

 

sábado, 30 de agosto de 2014

00.45 SOBRE LA NEGACIÓN DE LA EXISTENCIA DE DIOS.











SOBRE LA NEGACIÓN DE LA EXISTENCIA DE DIOS



Acabo de leer en un diario de Vigo un articulo sobre las religiones y la existencia de Dios. El autor, de cuyo nombre no me acuerdo ni quiero acordarme, emplea el “sutil” argumento de las “barbaries” de las diferentes religiones, sobre todo de las monoteístas, para negar escuetamente toda credibilidad de la trascendencia y existencia de un Ser que creó, rige y juzga a los seres humanos. El argumento es tan ramplón, superficial e insulso que da pena ver a un escritor emitir un juicio de valor sobre todos los siglos de pensadores, santos, ascetas, Dios entre nosotros (Emmanuel) y paremos de contar que han vivido, saboreado e infundido en la humanidad la dinámica de vida que continúa después del “aquí”. Son tantos y tantas las situaciones, vivencias, informaciones y milagros que “suenan” y se vivencia en la larga historia de las religiones que negarlas por el comportamiento inicuo de algunos dentro de las estructuras religiosas y omitir todo el bien, cáritas, esfuerzos de superación, realidad de grandes hombres y mujeres que transitaron esos caminos y han contribuido a hacer mejores a los hombres y a la humanidad en general; es, cuando menos, de gente sin muchas luces de información o de interés espurios y ramplones, el echar tierra y ensuciar las grandes obras materiales y, sobre todo, no materiales, que han jalonado la inmensa historia de las religiones y de multitud de hombres y mujeres que las siguieron, engrandecieron y fueron ejemplo de vida y obras contadas entre lo mejor de la humanidad.

Me siento vejado por la inconsistencia de unas afirmaciones tan superficiales que dañan la legitimidad, honestidad y credibilidad, de la persona y del diario que las pública.

Dios es un ser real, más real que cada uno de nosotros: “En Él vivimos, nos movemos y existimos” dice San Pablo y aquel que tenga un poco de inteligencia, curiosidad por la verdad y ganas de saber, no puede menos de indagar en las fuentes que llevan a las religiones a afirmar su existencia.

La defensa de la VERDAD es necesaria, legítima y resuelve no pocos problemas de los hombres. Necesitamos la dimensión de la Divinidad para poder crecer, vivir y desarrollar lo mejor que poseemos y somos. Sin eso no hay salida y la humanidad entrará en un abismo de mal del que sólo se saldrá con millones de muertos, destrucción y cataclismos inimaginables.

miércoles, 20 de agosto de 2014

00.44 PENSAMIENTOS ELEMENTALES.



Comprendemos algunas cosas y otras las deducimos de éstas:

1) Comprendemos que aparecimos en un momento del tiempo en un espacio determinado.
2) Sabemos que todo procede de algo anterior que permitió desarrollar nuestro ser.
3)Entendemos que al todo derivar de algo anterior (principio de causalidad) este principio no puede ser infinito.
4)De 3 se deduce que debe haber un principio de todo que no derive de algo anterior.
5) Ese principio debe ser eterno y sin medidas.
6)De 5 se deduce que la causa no es principio de todo; pero el ser que no tiene principio sí.
7)Las cualidades (no determinaciones) de ese Ser son imposibles de imaginar por nuestra mente.
8)Pero las consecuencias: cosas, vida y personas si.
9)Lo que contemplamos y sentimos (lo que captan nuestros sentidos con o sin instrumentos) son una ínfima parte de todo lo que es.
10) Creer que la forma de comprensión de la realidad que tenemos los seres humanos es total o absoluta, es una solemne tontería.
11)Pensar que nuestro conocer de la realidad circundante es totalmente válido, es de seres muy limitados.
12) No aceptar la limitación de nuestro yo en cuanto a determinar lo que es real o no lo es, roza la locura.
13) En fin, aceptar la contingencia humana es el principio de la sabiduría.



00.43 YO NO ME VOY.





Yo no me voy, pues cargo conmigo; a donde vaya me llevo en mí. Cambio el paisaje, las costumbres, los tiempos, pero no puedo salir de vacaciones de mi mismo; sin embargo, cambiar la rutina y los hábitos por un tiempo constituye un alivio de "vida"; ver la sociedad, el mundo y el universo diferente, penetra la esencia de lo nuevo y siempre vivimos de lo nuevo que se realiza en nosotros; en realidad lo que se busca es la riqueza de lo "otro"y eso lo tenemos a cada instante, al alcance de la mano, si sabemos discernirlo.






viernes, 8 de agosto de 2014

00.42 LA ESTULCIA DEL PENSAMIENTO GENERALIZADO








LA ESTULTICIA DEL PENSAMIENTO GENERALIZADO

Una de las cosas más insólitas del pensamiento moderno y de los comentaristas de diarios y revistas en general, es la relativa e insulsa visión que tienen de la dimensión humana. Me asombra leer la sarta de generalizaciones y vaguedades que se suelen “escurrir” al escribir para la “gran masa” de personas sin más instrucción que la elemental, aun en sociedades “desarrolladas”. El cúmulo de generalizaciones “para el consumo” popular, es tal que se afirman como verdades incontestables cosas tan parciales como el capitalismo, el comunismo, la izquierda, la derecha, cada una de las nacionalidades y pare Ud. de contar. Es asombroso como se emplea una premisa general como verdad primera y única en cualquier razonamiento “válido” para hacer ver el entramado de ideas absurdas limitadas y limitantes, ajenas a una prudente reflexión sobre la dimensión de los hechos y cosas humanas. Siempre, es verdad, en el conocimiento humano, es necesaria la generalización, dada la limitación del entendimiento en el hombre; pero con algo de prudencia y un poco de sabiduría se puede dar una visión más cónsona de una realidad, sin las exageraciones propias de ideas generalizadas de una dimensión global y absurdas en su gran mayoría.
Se achaca al capitalismo, a la política, la sociedad, a los ricos, a los ignorantes a los inmigrantes y a una multitud de males o “malosos” ajenos a nosotros, todos las deficiencias, carencias y limitaciones de los cuales “disfrutamos” y disfrazamos. Somos portadores de un pensamiento crítico de los demás agudo e incisivo, no de nosotros y de nuestros actos; vemos: “la paja en el ojo ajeno y no la viga en el nuestro” (Mt. 7,3). Sabemos y analizamos con premura, profundidad y acusatoriedad, el mal de los otros; pero cuán lejos estamos de tocar, ni con el pétalo de una rosa, las definiciones y maldades que pululan por nuestro interior.
Si se quiere juzgar, condenar o simplemente hacer ver el mal del mundo; empecemos por eliminarlo de nuestro interior. Purifica tu ser y luego verás con más claridad, compasión y cáritas el mal del mundo y de los otros y así, se podrá cambiar; no acusando, ridiculizando, sintiéndose redentor y divulgador de los males de los hombres y del mundo, cuando pesa sobre tus hombros la responsabilidad del mal que haces y del bien que dejas de hacer.
Las generalizaciones son modos de comprender la extensión de lo real en cualquier modo de conocimiento, no verdades absolutas y determinantes de un hecho humano. El capitalismo, por poner un ejemplo, es una situación de la economía condicionada a unos parámetros generales que no se cumplen individualmente y en totalidad en ningún caso. Cuando se afirma que el capital es propiedad de unos pocos, no se toma en cuenta la cantidad ingente de personas que poseen acciones de las diferente compañías y entidades dispersas por el mundo. Es cierto que existen algunas personas las cuales usufructúan más su beneficios; pero también es verdad que el capitalismo es perfectible, es decir mejorable y extensivo a una cantidad mayor de beneficiarios si se quiere hacer su perfeccionamiento. El capitalismo no es un mal en sí mismo, es la lucha entre los más hábiles en esas determinaciones y los menos hábiles; pero en un sistema capitalista, no sólo existen los capitales, sino que muchas otras personas viven de profesiones liberales, de pequeños negocios, de explotaciones de la tierra y variopintas posibilidades de vida que no entran necesariamente en el gran capital y permiten el desarrollo de múltiples maneras de “ganarse la vida”.
Sin embargo en otras opciones pólitico-económicas, como el sistema comunista o socialismos extremos, el único poseedor de todo es el estado y no deja para los individuos, la mayoría de la veces, ni migajas de su poder.
En cuanto a la responsabilidad que cada uno de nosotros tiene en el desarrollo de las condiciones de su propia vida, es una constante vital: el esfuerzo, la tenacidad, la capacidad y otras cualidades similares, para lograr y determinar su vivir. Nos hacemos en cada “paso que damos”, en cada definición de vida tomada en conciencia o sin ella; la cual marcará nuestro destino de una u otra manera. Somos, primeramente, responsables de nosotros mismos y de aquellas decisiones tomadas durante nuestros encuentros con situaciones vitales. Tenemos y marcamos nuestro destino en los instantes, (tres segundos según los sicólogos), donde decidimos hacer o no hacer unas cosas u otras.
El verdadero problema de nuestras sociedades es el debilitamiento de la capacidad de cada uno, de tomar decisiones acordes con la dimensión espiritual que posemos, forma perenne de nosotros y de nuestro ser profundo y real. Sí, tenemos la capacidad y debemos tomar nuestras vidas, como un camino por “hacernos” en las posibilidades inmensas que la misma vida de cada día nos da. El pensar en tener y no en ser es el gran responsable de nuestro desvío y cuando una sociedad sólo piensa en su entramado, tejido en numerosos siglos de errores y deficiencias y cree que los individuos viven y desaparecen aquí sin dimensión de trascendencia, esto conlleva la eliminación del desarrollo de nuestra dimensión espiritual, abocada al infinito, la cual llena o llenaría, para algunos, la pobreza de su ambición vital. Nuestras sociedades hijas del dinero, el poder, el placer y la ambición, en cualquier orden de su entramado, es fundamentalmente anormal y lleva a los seres inmersos en ella a determinarse en valores utópicos, limitantes, insulsos y de una estulticia extrema, donde el espíritu humano muere de inanición en el silencio de la soledad donde cada uno de nosotros ES.

martes, 5 de agosto de 2014

00.41 DESDE AFUERA-








DESDE AFUERA



Señor de Prada. Tengo 73 años, soy lector de sus artículos en “XL semanal” y me voy a permitir establecer un pequeño diálogo con Ud. Soy español, emigrante a Venezuela en el año 1955 con 15 años. Allí viví durante unos 58 años, salvo 4 años, más o menos, en Francia al comienzo de los años 80 y 6 en Galicia, desde fines del 2001 hasta octubre del 2007, regresando últimamente en noviembre del 2013 de nuevo a Galicia. Soy jubilado, profesor universitario en Venezuela durante 26 años y estudié en la Sorbona (París IV) donde finalicé el doctorado en Filosofía. Fui profesor de lógica simbólica, filosofía y otras materias.
Bien, después de este preámbulo que espero lea con paciencia, me permito hacerle los siguientes comentarios:
Lo considero una persona de un raro valor intelectual y con una visión clara de las circunstancias, sobre todo sociales, de la España actual. Tiene la suerte de continuar siendo católico o al menos eso creo, en momentos tan difíciles para los que quieren creer, como son los actuales y más en este país. Pues bien, en su penúltimo artículo en XL semanal, traza un magnífico retrato de la espiritualidad de las hermanas del convento de la Encarnación, en Ávila, si no me equivoco, donde Santa Teresa estuvo unos 30 años y volvió para ser priora. Creo recordar una frase que más o menos dice: “La fresca brisa del cielo/... / pero no se puede vivir en él siempre”, pido disculpas por el recuerdo libre de tal expresión, dado que no tengo el artículo a mano y no la puedo reproducir textualmente. Me impresionó su captación de la dimensión que tanta falta nos hace y la cual obviamos continuamente, preocupados por mil y una cosa de la “estructura social donde vivimos” dañada y destructora de lo esencial que tiene el hombre: su inmortalidad y trascendencia. La sociedad actual en España o al menos una gran parte de ella, niega este hecho y lo reduce a “cosas de curas”. No sé que tan convencido está de esas verdades; pero sin eso no merece la pena tener las vivencias que tenemos y la vida misma carece de sentido global.
El otro artículo es más de “aquí”, en la misma revista la semana siguiente que termina, para la revista, el 3 de agosto, toca Ud. la situación de las ideas políticas, tan en boga hoy en día, como son el capitalismo y el comunismo.
Me preocupa su acusación de los males del capitalismo, los cuales son evidentes, no en la dimensión que Ud. lo trata, pero sí, en muchos de sus desmanes. Para mí, la problemática social, viene de una sociedad que sólo vive en función de sí misma; es decir, creada por nosotros, para nosotros y en nosotros, sin, la mayoría de las veces, tener en cuenta la doctrina social de la Iglesia y su sabiduría de siglos. El capitalismo salvaje es malo, lo afirmó Juan Pablo II y la Iglesia en general lo mantiene; pero el comunismo es, según palabras de la encíclica de Pio XI “DIVINI REDEMPTORIS” del 19 de Marzo de 1937:
Un sistema lleno de errores y sofismas, contrario a la razón y a la revelación divina; un sistema subversivo del orden social, porque destruye las bases fundamentales de éste; un sistema desconocedor del verdadera origen, de la verdadera naturaleza y del verdadero fin del Estado; un sistema, finalmente, que niega los derechos, la dignidad y la libertad de la persona humana.
Esto y muchas otras cosas muy significativas encontrará leyendo, si no lo hizo ya, esta y otras encíclicas, de Pio IX, León XII y otros Sumos Pontífices que condenaron esa filosofía y su manera de actuar.
Estoy preocupado cuando, no es que defienda, pero sí parece excusar la llegada de esas ideas en una persona que no nombra pero insinúa, y la cual tampoco pretendo nombrar, habiendo vivido lo que viví en Venezuela bajo el imperio del castro-chavismo. No sólo el comunismo es: “intrínsecamente malo” como dice la encíclica, sino que es el eje más puro, conocido hasta hoy, de la maldad y la intervención del espíritu del mal en el mundo. Me parece que necesitaría vivir en Venezuela durante esos fatídicos años, para entender y vivienciar la tragedia que el comunismo significa. De nada serviría contarle todo el mal que hicieron, hacen y parece que seguirán haciendo y donde, en comparación, el peor capitalismo es un juego de niños. No sólo, como la marabunta, destruyen todo lo que tocan sino que todo es para ellos; su capitalismo es el capitalismo supremo, pues tienen toda la riqueza del país y a las personas a su disposición o muertas o en la cárcel; y ellos, sólo ellos, viven en la mayor riqueza, holganza y lujos propios de los sátrapas de la Persia antigua. Los comunismos y los comunistas, son mentirosos, arrastrados, inconsecuentes, degenerados y póngale Ud. todos los más horripilantes adjetivos que quiera y aún se quedará corto. Créame, no caiga en la trampa en que Venezuela cayó. El bipartidismo se instauró allí, con la prepotencia que hoy veo en España y claro está, ante el cansancio de las personas, apareció el redentor buscado, el cual fue escuchado, en muy poco tiempo, por la mayoría de las personas a las cuales se les prometía la solución a una situación cada vez más degradada. El precio fue el CAOS en el cual vive el país actualmente y no parece, después de 16 años que vaya a terminar.
En fin, creo haber expuesto, someramente mi preocupación por lo que llamaría ligereza de su artículo; aunque sé que el móvil del mismo parece ser el quitar “pólvora” al compendio de miedos y carga sicológica ante la aparición de un fenómeno político vivido por mí en Venezuela y que sí, ha llevado a ese pobre país, a la ruina, física, moral y espiritual casi total. (1)

Atentamente

Jorge Antonio Lastra R.  D. Ph.

1) Esto es un mensaje al aire, aunque con nombre, por la reflexión que el artículo del Señor Juan Manuel de Prada provoco en mí, ante la "ligereza" intrínseca de su articulo sobre el capitalismo y el miedo al comunismo.

miércoles, 23 de julio de 2014

00.40 EL REQUISITO ESENCIAL









EL REQUISITO ESENCIAL


Las cosas kafkianas de la administración del gobierno español, no tienen limites de irracionalidad y persecución legalista a los españoles que volvemos a España.
Mi esposa, aunque nacida en Austria, es de nacionalidad venezolana. Hace unos 13 años volvimos a España, después de pasar más de 45 años en Venezuela y, en ese momento, no tuvimos ningún problema para que le dieran a mi esposa residencia en el país. Sin embargo, tuvimos que regresar en el año 2007 a Venezuela, pues el gobierno de Chávez había cerrado la salida de divisas y la jubilación de la universidad, donde había enseñado por largos años, no la podía recibir aquí. Cuando se hizo inaguantable el residir en Venezuela, dada la situación de caos en que los comunistas sumieron al país, en noviembre de 2013, regresamos a España con dos de mis hijos españoles, el otro estaba aquí, y cuando pedimos de nuevo la residencia para mi esposa le fue negada, y ha sido imposible, en estos 7 meses, conseguirla, ya que, según la normativa del gobierno de España, (real decreto 240/2007) falta el “REQUISITO ESENCIAL” QUE ES TENER UNA ENTRADA DE DINERO MAYOR A 8708.42 EUROS ANUALES. Dado que recibo una pensión de la seguridad social española de 391.08 euros al mes, según la diputación de Pontevedra, no tengo la cantidad suficiente para que mi esposa viva conmigo en España y por tres veces me fue negada la solicitud.
Ahora bien, resulta que la pensión que me corresponde es de 780.90 euros mensuales; pero como recibo en Venezuela una pensión equivalente a 389,82 euros me descuenta dicha cantidad, y aquí, la seguridad social española, me paga los 391.08 antes señalados. Hasta aquí estamos dentro lo “aparentemente justo”, pero la subdelegación de Pontevedra, que es, supongo, el gobierno, se niega a admitir la pensión de Venezuela como algo real y tangible, por lo que sólo admite la que recibo aquí en España. Luego, por una parte la seguridad social no me paga la pensión completa que me corresponde (780.90 euros) pues tengo la de Venezuela. la cual no recibo en euros; y la subdelegación de Pontevedra no la acepta, para que mi esposa viva conmigo en España, pero dicha cantidad que sí la reconoce la seguridad social, cambiándola, arbitrariamente en euros aunque no me los dan en Venezuela. Osea, para quitarme mi derecho a recibir la totalidad de la pensión española, sí es válida la de Venezuela en bolívares, pero para darle la residencia a mi esposa no lo es. Gran demostración jurídica de la aplicación del derecho, donde el estado establece la norma a seguir de acuerdo a su conveniencia y limita el estado de justicia y derecho, pues la “CONDICIÓN ESENCIAL”(1) EL DINERO, no se cumple. Debo señalar que mis hijos pagan todos los gastos de nuestra estadía aquí, salvo el alquiler del piso y el agua, pero esto tampoco lo toma en cuenta la administración. Llevo casado con mi esposa 41 años, tenemos tres hijos mayores que son españoles. Por mi parte soy español de largas generaciones. Pero mi derecho a vivir con mi esposa está limitado por lo ESENCIAL: EL DINERO y la interpretación, sabia e imparcial, de los burócratas de turno.
En Venezuela tengo mi jubilación como profesor universitario y mi pensión de la seguridad social; ninguna de las cuales recibo en España dada la condición de control de cambios existente en el país sudamericano y tal estado no cuenta en la mente de los burócratas. Así mismo las condiciones de cultura, estudios y títulos universitarios mios y de mi esposa tampoco. Soy licenciado en filosofía por la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas, también tengo maestrías en Lógica Simbólica, Filosofía y obtuve el DEA y el doctorado en Filosofía en la Universidad de París IV Sorbona. Mi esposa es licenciada en Letras y tiene un DEA (Diploma de estudios profundizados) en la Universidad de París III Nueva Sorbona; ambos hemos sido profesores universitarios. Escribo en cinco blogs titulados: Pateremon, donde está publicado este artículo; Pateremon 2, de poesía; Pateremon 3 de filosofía, Pateremon 4 sobre religión y Pateremon 5 sobre lógica simbólica. Pero no tenemos dinero; pues la justicia comunista nos impide vivir, como es nuestro derecho, después de largos años de trabajo dedicación y estudio. Mi esposa tiene 67 años y yo 73.
¡Lo que hace la justicia humana!
¿Qué voy a hacer? ! No lo sé ¡ Esperar y seguir viviendo de espaldas a esta realidad absurda donde nos toca vivir. Y esperar el “tiempo de gracia” que sólo viene de Dios.

(1) Frase enviada por la subdelegación de Pontevedra en la tercera negación de la residencia a mi esposa, firmada por el subdelegado de Pontevedra. Nº : S2014/36001/NREG : 2327/R G : 342229. Del 14/07/2014

martes, 22 de julio de 2014

00.39 NO NIEGO QUE ESTOY CANSADO.











No puedo negar que estoy cansado; cansando de que las leyes y los gobiernos ataquen a quienes emigramos y volvimos. (la palabra retornado es insultante, discriminatoria e indigna, nos clasifica como españoles de segunda). Mi familia es española desde la noche de las edades de España como país; pero lo que no sucede, al menos no lo he vivido en otras partes, aquí parece un crimen: el haber salido y vuelto. No es sólo una cuestión de los gobiernos y de las leyes, también está en el subconsciente colectivo de la mayoría de las personas españolas; por eso cuando están en puestos de gobierno, actúan, discriminando a aquellos que regresaron. El dicho: “el que fue a Castilla perdió su silla” refleja la ignominia que nos aguarda a los que salimos. Perecen tener miedo de que le quitemos lo que es “suyo” es decir lo que algunos pudieron conseguir gracias a los generosos envíos multimillonarios en divisas, de millones de trabajadores que salieron a buscar un futuro mejor, en duras condiciones, en otros países, puesto que España no les ofrecía mejoras de su situación económica. Y ahora, los que volvemos, nos encontramos con toda clase de dificultades burocráticas, para volver a intégranos en nuestra patria.

Mi caso es bastante elocuente: mi esposa es nacida en Austria; pero tiene nacionalidad venezolana, sus padres son, él ruso de Leningrado (hoy san Petersburgo) y su madre, alemana de los “sudettesland” alemanas afincados en el norte de la antigua Checoslovaquia. Dadas las condiciones después de la 2da. guerra mundial, tuvieron que ir en 1948, a Venezuela, siendo mi esposa de un año y medio de edad. Como es obvio tuvo que adquirir la nacionalidad venezolana.

Cuando llegamos a España en el año 2001, no tuvo problemas para que le dieran la residencia española; pero cuando se le venció el NIE y por descuido no lo renovó, (teníamos problemas económicos por la situación de Venezuela, debido a que cerraron la salida de divisas) y ello nos produjo más de una enfermedad. En fin, cuando quisimos que renovara su NIE, le pidieron una serie de requisitos que no le habían solicitado la primera vez, entre ellos tener una entrada de dinero, siempre el dinero, de más de 8000.00 y pico de euros anuales. Cuando intentamos explicar a la administración que, por el momento, me habían suspendido e complemento de la pensión de la pensión española que era unos: 490.51 euros reduciéndola a 33. 24; enviándoles esa información más lo que recibo de Venezuela unos 5600.00 euros anuales, expresados en bolívares; recibí el rechazo total a la residencia de mi esposa en España, por no tener la cantidad necesaria para sostener su vida aquí. Cuando me restituyen el complemento de la pensión española, volví a introducir los papeles solicitándola de nuevo, pues cumplía en este caso con las condiciones monetarias requeridas y, cual es mi sorpresa, que recibo una carta donde no solamente me solicitan comprobante de cuanto recibo, cosa que estaba incluida en los papales enviados, sino que también solicitan, que la tarjeta sanitaria, exigencia para demostrar que tenía seguro de salud, sea renovada. Es de ley que una vez otorgada la tarjeta sanitaria esta puede vencerse, pero el derecho a tener seguro de salud no. También rechazaron el libro de familia como comprobante de mi matrimonio el cual había sido otorgado en el consulado de España en Caracas y piden un comprobante de ese mismo consulado con la misma información que aparece en el Libro de Familia. Hasta donde se, dicho libro, no ha sido legalmente declarado invalido y por lo tanto tiene validez legal ante el gobierno hasta que por ley sea desactivada su legalidad. Para lograr, por dos veces, obtener dicho papel en Caracas, mi hermana tuvo que arriesgar su vida y lo afirmo textualmente, pues fue cuando la situación en esa zona de Caracas donde está el consulado, estaba sometida al ataque de la guardia nacional bolivariana y ella tardo más de 5 horas en regresar a donde vive en la periferia de la ciudad.

En fin, papeleo y peloteo, para poder convivir con mi legítima esposa, censada y inscrita en el consulado de España en Caracas, Venezuela. Si me vuelven a negar su residencia que puedo hacer, es como si el vinculo matrimonial estuviera condicionado por un reglamento, no una ley, aprobado en Abril del 2012 y firmado por la Vicepresidenta del Gobierno actual. Dicho reglamente me impide y destruye mi matrimonio, estando dicho reglamente por encima de la ley que instituye el matrimonio como base y cimiento de la sociedad, puesto que no me permiten, por dinero, convivir con mi esposa en este país. No tengo falta de recursos para vivir, pues mis tres hijos nos ayudan, pagando varias cuentas y la comida; pero eso no es demostrables fehacientemente para la administración. Luego reitero : un reglamento destruye el matrimonio al condicionarlo a un requerimiento burocrático absurdo para que un español casado con una extrajera, después de 40 años, pueda vivir con ella. Magnífico ejemplo de justicia equitativa y justa, donde el gobierno importa más que el ciudadano y ajusta las leyes a su conveniencia para que seamos las personas quienes son sometidas al imperio de leyes que sólo piensa en el beneficio de un estado impersonal, manejado, a veces, por unos y por los otros. Esto y otros muchos dislates y medidas recaudatorias parecidas hacen que los ciudadanos se distancia de la democracia y opten por gobiernos fascistas, dictatoriales, comunistas y similares; como forma de buscar una justicia social en cosas elementales que podría ser superadas y corregidas si se tomara en cuenta que el estado es para el bienestar de los ciudadanos y no para que el gobierno cuadre de cualquier manera sus cuentas.

Definitivamente los ciudadanos no contamos para los gobiernos o están tan imbuidos en sus problemas que se olvidan de legislar teniendo en cuenta la mejor para ellos. Y no me digan que no se puede hacer, sino que la ausencia de Dios y lo digo con conocimiento de causa, en sus vidas y actos, los lleva a proceder dentro de parámetros de injusticia asociados a las limitaciones de interés humanos por los otros; osea el egoísmo y egocentrismo de los hombres que no saben vivir en la dimensión de los mandamientos de Dios. Pues allí reside el principal obstáculo para hacer bien lo que se tiene que hacer.



miércoles, 23 de abril de 2014

00.38 EL ESTADO Y LA SOCIEDAD CIVIL.








EL ESTADO Y LA SOCIEDAD CIVIL



El problema de la democracia en el siglo XXI es buscar, encontrar y mantener el equilibro entre el estado y la sociedad civil. Entendiendo por “estado” el conjunto de entes, organismos, cámaras, ministerios y organizaciones que pretenden dirigir la marcha de una sociedad determinada en un país dado. Según wikipedia, estado es:
... un concepto político que se refiere a una forma de organización social, económica, política soberana y coercitiva, formada por un conjunto de instituciones no voluntarias, que tiene el poder de regular la vida nacional en un territorio determinado. Usualmente, suele adherirse a la definición del Estado, el reconocimiento por parte de la comunidad internacional.” (1)
La sociedad civil es: toda forma de organizaciones, empresas, personas y entes en general que no dependen del estado sino de la iniciativa privada sujetas a leyes, reglamentos y formas sociales propias, emanadas de los entes estatales y regidas por aquel.
Según wikipedia:
El término sociedad civil, como concepto de la ciencia social, designa a la diversidad de personas que, con categoría de ciudadanos y generalmente de manera colectiva, actúan para tomar decisiones en el ámbito público que consideran a todo individuo que se halla fuera de las estructuras gubernamentales.
La sociedad civil se concibe como el espacio de vida social organizada que es voluntariamente autogenerada, independiente, autónoma del estado y limitada por un orden legal o juego de reglas compartidas. Involucra a ciudadanos actuando colectivamente en una esfera pública para expresar sus intereses, pasiones e ideas, intercambiar información alcanzando objetivos comunes.”(2)
Las tendencias políticas actuales, en la “práctica” se basan en una concepción simplista del estado y aún más simplista de una sociedad civil sometida a los dirigentes del estado.
Y ahí está el problema: los dirigentes del estado cambian de acuerdo a varias situaciones complejas y determinantes en las diferentes manifestaciones de democracia, dictadura, socialismo, comunismo, fascismo etc. Y sus dirigentes, sus definiciones personales, sus gustos, ambiciones, vicios y maneras de ser, son trasmitidos a la organización del estado mediante el abusivo uso de las prerrogativas que las constituciones les atribuyen o señalan y otras que ellos mismos inducen a crear de acuerdo a lo dicho anteriormente. La sociedad civil tiene muy pocos argumentos, frente al poderío del estado, para reformar o intervenir contra la o las legislaciones, reglamentos o mandatos, más o menos correctos que emanan de este y son considerados de cumplimiento irrestricto. Además las elecciones, en las democracias, son, muchas veces, adulteradas y falseadas por ambiciosos lideres, partidos, ideologías e intereses de lo más espurios y limitados que se pueda uno imaginar. La rectitud, el derecho y la justicia no tienen mucho que buscar cuando el o los dirigentes, los partidos y gentes interesadas, buscando sus propios beneficios o ideas de sociedad no respetan a la persona humana, para la cual el estado es creado, sino que imponen su visión “cósmica” o “cómica” a todas las estructuras de un determinado estado y nación. Para que un estado sea gerenciado en función de las personas que lo forman y no en base a las estructuras del estado y el engrandecimiento de su poder en todos los sentidos; es necesario que la o las personas que aceden al poder sea cabalmente personas rectas, conscientes, equilibradas, con sólidos principios de bondad, amor a los demás, caridad y comprensión de los otros y toda una serie de virtudes muy escasas en la mayoría de aquellos que se desenvuelven en la política. Esto conlleva que los vicios,limitaciones, visión del mundo y todo aquello que define una persona determinada, sea impuesto,conscientemente o no, a las estructuras de la sociedad mediante el poder del estado.
La sociedad civil, las personas en su última instancia, sufren, padecen o se regocijan si las condiciones de los llamados “lideres” son las adecuadas para regir la sociedad con justicia, cáritas y sabiduría propia de aquello que lleva a lo mejor y al bien de un pueblo y de sus personas.
El equilibrio depende, en una gran parte, del carácter, filosofía de vida, definiciones y “virtus” del líder que llega al poder.
La sociedad civil, las personas y toda la “vida” social de una nación estará determinada por ese factor: de aquí la importancia de la elección de sus lideres.
Se equivocan quienes siguiendo corrientes filosóficas racionalistas (marxismo, nazismo, socialismos extremos, empirismos trasnochados, capitalismo salvaje etc.) pretenden hacer de sus países el émulo de sus sueños de paraísos, donde no se pueden construir; de utopías sangrientas y difíciles que ya han fracaso desde la antigüedad y con seres de la talla de Platón, en Siracusa bajo el tirano Dionisio y tantos otros que soñaron con el paraíso en la tierra, hicieron y hacen un infierno para todos menos para ellos y sus acólitos vendidos a sus ideas.
La gente sufre, las personas mueren, los hombres vienen y van pero la búsqueda de la felicidad terrena no cesa y cada día alguien piensa que él podría lograr aquello donde miles, antes de él, han fracaso; estos seres creídos de si mismo, provocan, con su falta de dimensión de transcendencia, la tragedia de miles de seres humanos en todas partes de la tierra.
No somos para esta dimensión; esto hay que tenerlo y vivirlo con la claridad que corresponde; saber que los instantes de cada momento debe ser llenados mediante los actos de voluntad personales, con lo mejor de nosotros mismos, basándose en postulados cristianos o derivados de la máxima: “Amar a Dios sobre todas la cosas y al prójimo como a si mismos”. Donde el amor, el verdadero AMOR, sea la fuente de donde mana toda decisión que rija la praxis de aquello que mueve a una sociedad hacia la VERDAD y el BIEN.

1)http://es.wikipedia.org/wiki/Estado
2)http://es.wikipedia.org/wiki/Sociedad_civil_%28ciencia_pol%C3%ADtica%29

lunes, 9 de septiembre de 2013

00.37 REFLEXIÓN PARA UN AMIGO.









Mi apreciado amigo

Anda perdido y todo porque quiere reducir al hombre a una de sus características como es la razón. Si el hombre es nada más que razón renunciamos a ser humanos. Wittgenstein es un lógico, lo afirme o lo niegue y como tal, sólo vale lo racional, el producto de ese instrumento humano limitado y limitante. Dice Ud.: "y si no lo hago ¿qué?" Nada pasa ¿verdad? y las guerras, los asesinatos, la codicia, el desamor, los miedos y la panoplia de mal entre los seres humanos a ¿qué cree Ud. que se deben? A la falta de Ética y de moral, si, pero concientizada en la voluntad LIBRE de cada uno. La razón sirve para conocer la realidad material del universo, pero NUESTRO universo humano tiene otra dimensión que al negarla nos destruye. Los animales están condicionados, nosotros no, tenemos LIBERTAD, no absoluta, pero LIBERTAD de elegir entre lo mejor y lo peor, lo bueno y lo malo; de dónde viene la destrucción y el mal que aqueja al hombre, sino de la mala utilización de esa LIBERTAD. Si se niega el ESPÍRITU en el ser humano, lo cual es muy fácil de hacer, se acabó la humanidad, sólo queda la ley del más fuerte del: "¿y qué?" Y el egoísmo: primero yo, luego yo y después yo, como lo estamos viendo en todas partes del mundo donde el hombre destruye al hombre por sus quimeras de poder, falsas creencias y un largo etc. Y como el ESPÍRITU, sólo el hombre lo posee, no hay donde comparar y uno contra muchos, se niega y resuelto el problema. Qué solución tan fácil y tan falsa Y eso lo está haciendo Ud. de manera indirecta, al afirmar como premisa única de su pensamiento la ausencia de Ética y de moral y poner a la razón o las razones de los otros (Wittgenstein) como verdad incontestable de la dimensión humana; ¡Qué pobreza de pensamiento y conocimiento! Como se nota que se encasilla en una trampa muy del siglo XVIII y parte del XIX: la diosa razón. Despierte, amigo, eso ya no es sostenible y en realidad nunca lo fue; pero las consecuencias fueron millones de muertos y de desastre en todos los sentidos durante más de dos siglos; los peores de la humanidad en cuanto al mal que el ser humano se ha hecho a sí mismo. Y todo ¿para qué?

En cuanto a la muerte de la filosofía, no me haga reír, si no hacemos filosofía filosofamos. La filosofía está más que viva, es continua y constante en nuestro pensamiento. Einstein, Wittgenstein, Russell, Hawking y un largo etc., cuando hacen hipótesis: filosofan y cuando definen y niegan algo sin pruebas científicas: filosofan y cuando niega al ser de Seres: filosofan; Ud. mismo, cuando escribe lo que escribió, filosofa. Lo que sí ha muerto no es la filosofía, es la creencia en la razón humana como fin y principio de todo. Lo que sirve para “conocer” la realidad del universo, la vida, las sociedades humanas y muchas cosas relacionadas con la dimensión material: no sirve cuando se trata de penetrar la realidad profunda del ser; éste no está hecho por manos humanas ni pensamiento del hombre, el Ser, la realidad, son antes que nosotros, sin nosotros y pese a nosotros, realizados por otro Ser que sí es absoluto y tiene el poder de crear de la nada, cosa no implícita en la potencialidad del ser humano. En fin, no siga por ese camino, esa vereda lo lleva a un abismo donde lo único válido es: "yo y mi pensamiento" y eso no sirve. El pensamiento humano y más el de un solo hombre, es ridículamente pobre comparado con todo lo que es, aún en sentido material.